Te extraño...
Es dulce el sabor que deba tu piel en mi lengua. Un sabor como a recién duchada. Te miro mientras mastico tu sabor. Te peinas, huyes a través del espejo. Ni siquiera sabes que te observo. A veces pienso que no sabes ni que existo.
Estoy tumbado en una cama con las sábanas revueltas. Sus arrugas se confunden en mi cuerpo que te extraña. Dormir solo es demasiado aburrido, demasiado largo. Dormir sólo hace que me pierda en el espacio de mi casa y que mi respiración me dé réplicas extrañas.
Esta mañana me levanté con la sensación de tu sabor en mi boca. Debí soñarte el día que más te echo de menos.

electroduende dijo
Hola de nuevo. Pero durmiendo se tienen unos sueños muy puros y preciosos... Sé que se puede soñar despierto, pero... no es lo mismo. Soñar despierto es utopía.
21 Marzo 2006 | 01:42 PM