Miras a tu alrededor
En un mundo sin esquinas, ni vértices,
Sin olores ni cielo iluminado.

Miras a tu alrededor
En mitad de una noche sin música
Que llevarse a la boca,
Ni palabras con las que jugar
A la sombra de los ríos inertes
De esta ciudad de farolas amarillentas.

Miras a tu alrededor
Donde sólo quedan las huellas
De tu paso por las aceras de mis párpados.

Miras a tu alrededor
Y nos ves las manos que huyeron
Al saber que los peces ya no se alimentan
Con las lágrimas de niños perdidos.

Miras a tu alrededor…
Una sombra de alguien que corre
Y trepa por barandillas de las que no quedan
De las que no sujetan más que extrañas conversaciones
Inconclusas.

Miras a tu alrededor…
Para sólo mirar.