Miras a tu alrededor
En un mundo sin esquinas, ni vértices,
Sin olores ni cielo iluminado.
Miras a tu alrededor
En mitad de una noche sin música
Que llevarse a la boca,
Ni palabras con las que jugar
A la sombra de los ríos inertes
De esta ciudad de farolas amarillentas.
Miras a tu alrededor
Donde sólo quedan las huellas
De tu paso por las aceras de mis párpados.
Miras a tu alrededor
Y nos ves las manos que huyeron
Al saber que los peces ya no se alimentan
Con las lágrimas de niños perdidos.
Miras a tu alrededor…
Una sombra de alguien que corre
Y trepa por barandillas de las que no quedan
De las que no sujetan más que extrañas conversaciones
Inconclusas.
Miras a tu alrededor…
Para sólo mirar.

iras a tu alrededor y de repente, descubres que todo lo vivido, lo que deseaste, era una falacia, la risa hueca de los seres que importaros, de los que no, de los que apenas conocistes... cada uno de ellos se han llevado un pedazo de acera, un retal de recuerdo... y te has quedado... mirando, Sólo con la Espera y el mirar alrededor, preguntándote: Ahora, ¿qué viene ahora?
Miras alrededor, pero mirar no significa huir, mirar no significa escapar, mirar no significa no recordar... ¿Miras a tu alrededor?
Mirar tampoco significa ver.
Para ver, hay que querer ver.
Mo:dejé de hacerme esa pregunta para no sangrar más.
Antares: Ya sabes.
Alcachofa: como para todo. Querer es poder. Pero a veces hay que poder para querer y querer poder... ojú qué lío.
Me acerco por aqui.... para solo mirar...!
Un abrazo Juanjo. ah! y sabes? tienes razon necesito reforzarme la creencia.... esta un poco herida...pero vive!