"ÚLTIMAMENTE ME CUESTA TANTO NO AMARTE" (ISMAEL SERRANO)

Atrás se queda la Plaza de los Locos.
No sé si te fijaste que el otoño te mira
con la pupila ocre de las hojas que preparan su viaje
atrapadas por la gravedad.
Y en la Plaza de los Locos no hay espacio
suficiente para la ropa que se quitan todos los árboles.
Pronto saldrán las bufandas y las boinas
disfrazando de setas la calle Mesones.
El agua pintará de espejo las aceras, preparadas
para albergar peleas entre paraguas antipáticos, groseros
como caparazones de tortuga.
Y el bosque de la Alhambra abrirá sus huecos húmedos
de donde saldrán pequeños duendes de ojos marrones
para cogerme de las manos y dejar una hoja seca
en mis labios. Con la serenidad de un beso en otoño.
Huele a tierra húmeda en la comisura de tus labios
y una rama se quebró entre tu hombro y tu cuello.
Tienes la misma mirada de Granada en octubre.
Lo sé. Me enseñaste a pasearla por el recorrido
de una hoja que desprende en bibrambla y cae
en el extraño cauce de ese río.
El mismo que duda entre el mar y el retorno.