Acariciar tu cuerpo
mientras desprende aún
la luz de las caricias soñadas.
La lluvia se fue hasta muy tarde,
demasiado,
dejando tierra seca en la palma de mi mano.
Busco tus besos como arados
matando el barbecho de mi piel,
muriendo sobre el eco
menos sonoro, más esquivo,
siempre callado,
de lo que antaño fueron cuerpos amantes.
servido por Juanjo
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Con la mirada perdida en tu horizonte
Con las manos buscando tu vida
Con la boca llena de despedidas
Con los ojos repletos de miradas
Árboles desnudos de hojas
Bancos demasiado fríos
Besos que son arena de desierto
Poemas que no terminan de escribirse
Palabras que merecen la pena
Almas encantadas de descubrirse
Abrazos que suenan bonito
Caricias que se escapan juntas
Bolsillos rpletos de nervios
Pasos a nivel sin barrera
servido por Juanjo
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Quiere mi palabra esconderse en tu sonrisa
o en un pliegue de tu voz
o en la sombra de tu mirada
o en una esquina de tu pelo.
Quiere mi eco camuflarse
en una esquirla de tu memoria,
en un botón de tu camisa,
en el calor de tu bufanda.
Quiere un susurro habitar
en lo oscuro de tu cuarto
en la suavidad de tu mano
en la morada de tu oído.
Me conformo hoy
Con ser poema en tus dedos.
SUERTE PARA EL 2006!!!
servido por Juanjo
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Hay pies de barro
que hunden sus dedos como raíces
en el fango de unas palabras que yacen
en el marasmo de mi boca si saliva.
Y esos pies, a veces son miradas acuosas,
o manos de seda surcadas por unos ríos azules,
estáticos, que buscan mares que sequé de la hoja del tiempo
con una sola letra secante y árida.
Las raíces se clavan profundas
en el espacio carente de tiempo que un día dibujaste
con tus pestañas de terciopelo varado,
que un día tejiste con un abrazo extraído de una fotografía
(la única que congeló lo escaso
que de ti creí tener)
colgada de mis ojos como un salvapantallas.
Hoy mis dedos sólo acarician la virtud de un sueño,
la sombra de una sonrisa,
el eco de un portal sin luz y con una noche que se muere.
Hoy mi lengua sólo siente el sudor que resbala por la espalda
del rabo de nube que se parece tanto a ti.
servido por Juanjo
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Miras a tu alrededor
En un mundo sin esquinas, ni vértices,
Sin olores ni cielo iluminado.
Miras a tu alrededor
En mitad de una noche sin música
Que llevarse a la boca,
Ni palabras con las que jugar
A la sombra de los ríos inertes
De esta ciudad de farolas amarillentas.
Miras a tu alrededor
Donde sólo quedan las huellas
De tu paso por las aceras de mis párpados.
Miras a tu alrededor
Y nos ves las manos que huyeron
Al saber que los peces ya no se alimentan
Con las lágrimas de niños perdidos.
Miras a tu alrededor…
Una sombra de alguien que corre
Y trepa por barandillas de las que no quedan
De las que no sujetan más que extrañas conversaciones
Inconclusas.
Miras a tu alrededor…
Para sólo mirar.
servido por Juanjo
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Los universos se cierran sobre sí mismos
como cerraduras canívales,
como puertas sobre bisagras oxidadas.
Cuando eso sucede,
la luz desaparece y las palabras son
un marasmo de vías muertas
dando cobijo a trenes fantasma.
En mi universo las estrellas
fueron cerrando los bares uno a uno.
Y ya se sabe que los bares
son los poros por los que respira una ciudad.
La ciudad se asfixia
mientras mi universo se emborracha con copas vacías
de uno mismo.
servido por Juanjo
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Las manos se aferran a las raíces de tu grito
(como un cuadro de Munch).
Y lo único que recuerdo
es un sinfín de piedras azules
golpeando mis oídos
una tarde de lluvia, sin pájaros,
sin palabras inexactas
enredadas en las colmenas de las aceras.
Tu eco se fue por donde vino,
una garganta de caricias enredadas
a mi piel de novato.
El sol se cambia de ropa tras una luna voyeur
en un día sin ti.
El grito se hizo arena de playa en mis manos.
No me dio tiempo a verlo
antes de echarte de menos.
servido por Juanjo
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Me duele tu mirada
con un dolor elevado y violáceo.
La respiro en silencio
ante las torres derruidas de tus párpados
tristes.
Paladeo tu extraña y curva forma
de mirarme en la longitud inmensa
de un corredor de besos y quejidos.
Hago el amor con tu mirada
a plena luz de luna menguante,
en un mar sin olas, sin náufragos.
Arena en tus pupilas.
servido por Juanjo
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